RIGA.– El temor y la incertidumbre se apoderaron este miércoles de Lituania y Letonia tras la activación de alertas por “amenaza aérea”, provocadas por la detección de objetos voladores y drones en el espacio aéreo báltico. La situación obligó a ciudadanos, estudiantes y altos funcionarios a buscar refugio mientras cazas de la Organización para el Tratado del Atlántico Norte (OTAN) realizan operaciones de emergencia para investigar los incidentes.
En Lituania, las autoridades emitieron una alerta roja dirigida especialmente a los residentes de Vilna, la capital, instándolos a protegerse de inmediato. Aunque la advertencia fue levantada horas después, medios locales informaron que el presidente Gitanas Nauseda y la primera ministra Inga Ruginiene fueron trasladados a refugios de seguridad durante el operativo.
La tensión aumentó luego de que radares militares detectaran posibles drones en movimiento sobre la región báltica, una situación que encendió las alarmas en países fronterizos con Rusia y Bielorrusia, en medio del clima de inestabilidad que vive Europa del Este.
OTAN activa vigilancia aérea en el Báltico
En Letonia, las autoridades también activaron alertas aéreas luego de que se reportara la presencia de un dron no identificado. Aunque los mensajes oficiales no precisaron qué sistemas detectaron el aparato, el ejército letón confirmó que el martes cazas F-16 rumanos, integrados en una misión de vigilancia de la OTAN y estacionados en Lituania, fueron movilizados para interceptar un dron extraviado sobre Estonia.
La alerta en territorio letón permaneció activa durante aproximadamente una hora, tiempo suficiente para alterar significativamente la vida cotidiana. Escuelas en varias zonas del este del país suspendieron actividades y un examen nacional de física para estudiantes de noveno grado tuvo que ser cancelado por razones de seguridad.
Medios locales señalaron que cerca de 260 mil personas recibieron advertencias de amenaza aérea. En varias comunidades cercanas a las fronteras con Rusia y Bielorrusia, estudiantes y familias buscaron refugio en sótanos y espacios de protección civil tras escuchar las alarmas de emergencia.
Crisis política y preocupación por la seguridad
La situación ocurre en un momento políticamente delicado para Letonia. El país atraviesa una etapa de transición luego de la dimisión de la primera ministra Evika Siliņa, tras la ruptura de la coalición gobernante y desacuerdos relacionados con temas de defensa y seguridad nacional.
La crisis se agravó después del impacto de drones extraviados en un depósito petrolero vacío en la ciudad de Rēzekne, al este de Letonia, hecho que generó fuertes críticas sobre la capacidad de respuesta militar del gobierno.
Actualmente, el diputado opositor Andris Kulbergs mantiene conversaciones para formar un gobierno interino, mientras el presidente Edgars Rinkēvičs busca estabilidad institucional de cara a las elecciones nacionales programadas para octubre.
Crece la preocupación en Europa del Este
Los recientes incidentes reflejan el creciente nerviosismo en la región báltica ante posibles amenazas aéreas y operaciones con drones cerca de las fronteras de la OTAN. La activación de refugios, la interrupción de actividades escolares y la movilización militar evidencian el nivel de tensión que actualmente se vive en Europa del Este.
Las autoridades de ambos países continúan investigando el origen de los objetos detectados, mientras la población permanece atenta ante la posibilidad de nuevas alertas de seguridad.
EL NUEVO DIARIO
