Santo Domingo.- Las malas condiciones de la infraestructura escolar en diversas comunidades del territorio nacional está trastornando el inicio de las clases, pues provocan que miles de estudiantes sigan fuera de las aulas.
Como nunca antes, en los medios de comunicación del país llueven las denuncias de maestros, padres, dirigentes magisteriales y comunitarios sobre esa mortificante situación.
Paredes agrietadas, techos con filtraciones, baños inservibles, techos levantados y planteles con retrasos de construcción o reparación es el panorama denunciado.
Las quejas incluyen el déficit de personal docente en los planteles y de personas administrativo.
En Santiago, doce centros educativos no pudieron iniciar, debido a trabajos de reconstrucción, deterioro de sus estructuras físicas y falta de docentes.
Entre ellos, la Anacaona Almonte, Ulises Francisco Espaillat, Venezuela, en los cuales se realizan trabajos de reconstrucción.
En la escuela El Papayo, en la zona sur de Santiago, hay déficit de maestros.
En la escuela Venecia Cepeda, la comunidad decidió no enviar a sus hijos a clases hasta que sean corregidos los graves problemas de infraestructura y el desbordamiento de los pozos sépticos.
La situación también afecta a las escuelas El Aguacate, en Jacagua, y El Arroyo, en Gurabo, cuyos procesos de reconstrucción permanecen pendientes.
También en Santiago, en el sector Cienfuegos, en la escuela Emma Balaguer continúan los trabajos de reconstrucción y la Rafael Jiminián, que cuenta con más de 800 alumnos, tampoco ha podido iniciar por problemas en la planta física.
En ese plantel profesores y dirigentes comunitarios se encadenaron para exigir a las autoridades la terminación inmediata de los trabajos.
En el caso de la comunidad de El Aguacate, en el distrito municipal San Francisco de Jacagua, en Santiago, la comunidad protestó con una misa para reclamar el inicio de la construcción de la escuela, demolida desde hace cinco años.
Los padres del politécnico Federico Henríquez y Carvajal, en el sector de Mendoza, en Santo Domingo Este, decidieron no mandar sus hijos a clases, debido a que cuenta con una sola conserje para limpiar las 42 aulas que posee.
Tampoco inició la docencia el liceo Unión Panamericana, en el Distrito Nacional, uno de los más importantes de la capital por la cantidad de estudiantes que aglutina.
Otra escuela cerrada por la comunidad es el Centro Educativo Francisco Javier Suero, en la sección La Sabana, en Pedro Corto, San Juan de la Maguana.
Las protestas proceden también de comunidades educativas de La Vega, San Pedro de Macorís y otros puntos del país.
Al panorama descrito se agrega que el Gobierno dispuso la suspensión del uso de 57 planteles escolares luego de que evaluaciones técnicas determinaran que presentan condiciones de vulnerabilidad estructural frente a posibles movimientos sísmicos.
“Hay decenas de casos en el territorio nacional”, afirmó el presidente de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), Eduardo Hidalgo.
EL NACIONAL
