JERUSALÉN.- Al menos diez personas murieron este martes en una serie de bombardeos israelíes contra el sur del Líbano, en medio de una ofensiva militar que continúa pese a los recientes esfuerzos diplomáticos para reducir la tensión entre ambas partes.
La Defensa Civil Libanesa informó que recuperó los cuerpos de seis personas entre los escombros de un edificio destruido en la localidad de Marwaniyeh. Los equipos de rescate trabajaban en la zona desde la noche del lunes y también lograron sacar con vida a tres heridos.
De acuerdo con el Centro de Operaciones de Emergencia del Ministerio de Salud Pública, dos de las víctimas mortales eran niños.
Por otra parte, la Universidad Libanesa confirmó la muerte de una de sus estudiantes, identificada como Theodosia James Karam, quien falleció cuando el vehículo en el que viajaba junto a sus padres fue alcanzado por un ataque en la carretera del puente Khardali.
Medios locales señalaron que la joven se dirigía a realizar exámenes universitarios y que sus padres también perdieron la vida en el bombardeo.
Una cuarta víctima murió en un ataque similar contra un automóvil entre las localidades de Harouf y Toul, según informó la Agencia Nacional de Noticias del Líbano (ANN).
Hizbulá responde con ataques
Durante la jornada también se registraron bombardeos en las zonas de Al Haniyeh y Ghandouriya, además de ataques de artillería contra Nabatieh Al Fawqa, Kfar Ruman, Shoukin y Kfar Tebnit, de acuerdo con la agencia estatal libanesa.
La Defensa Civil denunció además que su centro operativo en Kfar Sir fue alcanzado de forma directa por un ataque israelí, causando daños materiales en las instalaciones y equipos de emergencia, aunque sin dejar víctimas.
En respuesta, el grupo chií Hizbulá reivindicó el lanzamiento de proyectiles contra un tanque israelí cerca de la localidad de Haddatha, en el sur del país, donde continúan los enfrentamientos entre ambas partes.
Diálogo en Washington bajo presión
Los ataques ocurren mientras delegaciones de Líbano e Israel tienen previsto iniciar este martes en Washington una nueva ronda de conversaciones para buscar una salida negociada al conflicto.
Las negociaciones se desarrollan pese a que el alto el fuego vigente desde mediados de abril ha sido vulnerado repetidamente sobre el terreno.
La nueva escalada se produce apenas horas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara en la red social Truth Social que Hizbulá había aceptado detener sus ataques contra Israel y que, a cambio, el Gobierno israelí frenaría su ofensiva militar en territorio libanés.
Sin embargo, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, dejó claro que su posición no ha cambiado y advirtió que continuará atacando «objetivos terroristas» en la capital libanesa si Hizbulá mantiene sus acciones contra Israel.
Las declaraciones evidencian las dificultades para alcanzar una desescalada efectiva, mientras la violencia sigue cobrando vidas en ambos lados de la frontera.
EL NUEVO DIARIO
