Un total de 17,552 denuncias de violencia de género, intrafamiliar y sexual se registraron en el primer trimestre de 2026, cifra que trasciende la contabilidad del dolor y evidencia la realidad de este flagelo que vulnera la dignidad humana.
Según datos estadísticos de la Dirección Nacional Contra la Violencia de Género, que dirige la procuradora de corte Ana Andrea Villa Camacho, quien dijo que la violencia en el hogar y el denominado “Efecto Lunes” revelan que el riesgo más latente no se encuentra en la esfera pública, sino en la privada, dentro del hogar. Con el 89.43 % de las denuncias corresponde a violencia intrafamiliar y de género.
El hecho de que el 31 % de las denuncias se concentre los lunes, descendiendo al 4.78 % los domingos, sugiere una especie de “olla de presión” doméstica durante los fines de semana, donde la víctima accede a la justicia cuando el agresor se reintegra a su jornada laboral.
Esta situación exige optimizar la capacidad operativa de las unidades del Ministerio Público al inicio de la semana para gestionar esta carga crítica de casos de violencia.
El 49.07 % de las agresiones proviene de exparejas, superando significativamente a las parejas actuales, que representan el 18.25 %. Esto confirma que la ruptura no finaliza el ciclo de violencia, sino que, en muchos casos, actúa como detonante de su escalada.
De esa cantidad de denuncias, a través del Servicio Línea Vida en la República Dominicana se gestionaron un total de 2,853 interacciones, distribuidas en tres tipos de contacto: denuncias, consultas e informaciones. El mayor volumen corresponde a solicitudes de información, con 1,860 casos, lo que indica que la principal demanda del servicio está asociada a la orientación y provisión de datos, más que a la formalización de denuncias.
Las víctimas reciben maltrato físico, psicológico o verbal a la mujer y que sea denunciado por las personas que lo han experimentado o por aquellas que conocen de estos hechos, que son violatorios de la dignidad humana.
Este fenómeno evidencia un sentido de propiedad arraigado en la cultura, donde el intento de autonomía de la mujer es castigado por el victimario.
Con una alta concentración de casos cometidos por adultos jóvenes entre 18 y 35 años, esta problemática impacta directamente en el capital social y productivo del país.
La justicia centrada en las personas obliga a actuar sobre el riesgo antes de que se convierta en una estadística de muerte.
En este primer trimestre, en los Centros Regionales de Intervención Conductual para Hombres fueron atendidos 613 hombres por conducta violenta en el Distrito Nacional y otras regiones. El Distrito Nacional registró la mayor cantidad de atendidos, con 305 casos, seguido por San Juan de la Maguana con 160 y Santiago con 148.
Cifras sobre tipos de violencia
La mayor carga operativa del sistema recae en los delitos de violencia intrafamiliar, que representan el 52.49 % de las denuncias a nivel nacional. En tanto, el 36.94 % corresponde a casos de violencia de género y el 10.57 % restante agrupa delitos sexuales.
Santo Domingo se posiciona como la provincia con mayor registro de denuncias, con un total de 5,766 casos, lo que evidencia una alta incidencia de situaciones que requieren atención y seguimiento por parte de las autoridades en comparación con el resto del país.
Durante el mes de enero se registraron 6,341 denuncias; en febrero, 5,069; y en marzo, 6,142. Los lunes continúan siendo el día de mayor frecuencia, con un 31 %, seguido de los martes con un 20 %, lo que indica un mayor flujo de registros en los primeros días de la semana.
Los hombres concentran la mayoría de los casos como victimarios, mientras que las mujeres son las principales afectadas como víctimas, lo que refuerza la persistencia de la violencia ejercida predominantemente contra las mujeres en el período analizado.
De igual forma, el Servicio Línea Vida gestionó 2,853 interacciones, siendo la mayoría solicitudes de información con 1,860 casos, lo que reafirma la necesidad de fortalecer los canales de orientación y prevención.
“La justicia centrada en las personas obliga a actuar sobre el riesgo antes de que se convierta en una estadística de muerte”, afirmó en declaraciones recientes la procuradora general Yeni Berenice Reynoso.
EL DIA
