Más de 100 colonos israelíes asaltaron la aldea palestina de Jalud, en el norte de la Cisjordania ocupada, donde incendiaron viviendas y vehículos y bloquearon carreteras, en unos hechos que derivaron en enfrentamientos con el Ejército israelí.
Según informó este martes el propio Ejército en un comunicado, los ataques ocurrieron la noche del lunes y obligaron a intervenir a las fuerzas armadas israelíes y a la Policía de Fronteras. Tres agentes resultaron con heridas leves y un vehículo policial sufrió daños durante los enfrentamientos.
El Ejército indicó que una familia palestina de Jalud había abandonado su vivienda tras varios incidentes de carácter nacionalista dirigidos contra sus integrantes. Sin embargo, señaló que la violencia ejercida por los colonos impidió completar la operación para permitir su regreso.
Nuevos ataques contra familias palestinas
Los nuevos actos de violencia de colonos ocurrieron en Jalud, una aldea próxima a Qusra, donde en agosto varias familias palestinas denunciaron ataques, mientras sus viviendas fueron cercadas. En aquella ocasión, el Ejército israelí acordonó la zona, según las denuncias, sin impedir la permanencia de los colonos.
El episodio generó especial controversia después de que se difundieran imágenes en las que miembros de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) aparecían interactuando y rezando junto a colonos frente a viviendas palestinas.
La agencia oficial de noticias palestina Wafa informó que dos viviendas pertenecientes a la familia Tubasi fueron incendiadas durante el ataque. La familia había evacuado sus casas en julio, después de meses de acoso, según fuentes locales citadas por la agencia.
Estas fuentes señalaron que el ataque provocó pánico entre los residentes, quienes intentaron enfrentarse a los colonos antes de que llegaran efectivos del Ejército israelí. Según Wafa, los militares habrían protegido a los atacantes y obligado nuevamente a miembros de la familia Tubasi a abandonar la zona.
Tribunal ordenó regreso de la familia
El pasado 6 de septiembre, el Tribunal Supremo de Israel ordenó a las fuerzas de seguridad garantizar el regreso de la familia Tubasi a sus viviendas. La resolución cuestionó la actuación de las FDI, la Policía y el ministro de Defensa, Israel Katz, ante la violencia ejercida por colonos.
El fallo estableció que las autoridades debían escoltar a los palestinos desplazados hasta sus hogares antes del 20 de septiembre.
La oficina del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, condenó los hechos y calificó de «disturbios» tanto el ataque como las agresiones contra las fuerzas de seguridad por parte de los colonos.
Netanyahu afirmó que los responsables pertenecen a un «pequeño grupo de alborotadores» que, según dijo, no representa al conjunto de los colonos israelíes asentados en Cisjordania.
El pasado jueves, durante su intervención ante la Asamblea General de la ONU, Netanyahu también restó importancia a la violencia de los colonos y la calificó como una «obsesión» de la comunidad internacional, al sostener que se trata de un grupo reducido de jóvenes delincuentes.
Miles de ataques documentados
De acuerdo con el último informe de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), entre enero de 2023 y agosto de 2026 se registraron en Cisjordania al menos 6.190 ataques de colonos que provocaron víctimas y daños materiales.
El organismo señala que 72 palestinos murieron y 5.728 resultaron heridos a manos de las fuerzas israelíes o de colonos durante ese período.
Además, al menos 6.500 palestinos fueron desplazados de sus hogares debido a la violencia de los colonos y las restricciones de acceso. Entre ellos, 49 comunidades fueron desplazadas por completo y otras 83 parcialmente.
El informe también contabiliza la destrucción de unos 88.000 árboles y daños en más de 3.100 vehículos.
EL NUEVO DIARIO
