Las carreteras dominicanas, marcadas cada año por miles de accidentes de tránsito, enfrentan otro peligro que continúa cobrando vidas: los animales que deambulan sueltos por las vías, una problemática que ha dejado víctimas principalmente en provincias del Cibao y el Este del país.
Aunque la Ley 63-17 de Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial prohíbe que los propietarios o responsables permitan que sus animales permanezcan sueltos en las vías públicas, en lo que va de 2026 al menos cinco personas han muerto en accidentes relacionados con vacas, caballos u otros animales en las carreteras dominicanas.
La víctima más reciente fue Juan Antonio López Almonte, conocido como “Cano”, quien perdió la vida luego de que la motocicleta que conducía impactara contra una vaca en el sector Alto de la Trocha, comunidad Carbonera, municipio Pepillo Salcedo, provincia Montecristi.
López sufrió heridas de gravedad como consecuencia del impacto y murió en el lugar del accidente.
Otras víctimas en 2026
Entre los fallecidos también figura Jorge Manuel Bastardo, de 26 años, quien perdió la vida en un accidente mientras se desplazaba en motocicleta por la carretera que comunica San Pedro de Macorís con Hato Mayor. En la vía se encontraba un caballo contra el que terminó impactando.
También murió Randy Mejía Rijo, de 23 años, luego de permanecer varios días en estado delicado por las lesiones sufridas en un accidente ocurrido en la carretera Cruce de Pavón, provincia El Seibo. La motocicleta que conducía colisionó con una vaca que se encontraba en la vía.
En esa misma provincia falleció Eriberto Núñez Solano, mientras recibía atenciones médicas en el Hospital Dr. Teófilo Hernández, debido a los golpes y heridas sufridos en un accidente provocado por la presencia de una vaca en la carretera El Seibo-Miches, próximo a la sección Magarín.
Otro caso se registró en Sabaneta, Santiago Rodríguez, donde Elvin Toribio, de 32 años, perdió la vida después de que un animal se atravesara en el trayecto de la motocicleta que conducía, según las informaciones disponibles.
Un problema que viene cobrando vidas
Entre las víctimas de 2025 estuvo Santos Then Mauricio, conocido como “El Ciego”, de 55 años, quien murió mientras circulaba por el kilómetro 2 de la carretera Sabana de la Mar-Miches, en Hato Mayor, tras encontrarse con una vaca en plena vía.
Ese mismo año, el agente de la Policía Nacional Randy Nicolás Leocadio González perdió la vida y otro resultó herido en la Autovía del Nordeste, a la altura del tramo Las Mercedes. Ambos viajaban en una motocicleta cuando una res que deambulaba por la carretera provocó la colisión.
También en 2025, una mujer de 41 años y sus hijos de 12 y 7 años resultaron heridos en otro accidente relacionado con un animal suelto, esta vez en la carretera Mella, en el batey Consuelito, municipio Consuelo, provincia San Pedro de Macorís.
Los antecedentes se remontan a años anteriores. En 2023, Edwin Tolentino falleció debido a las lesiones sufridas en un accidente con una vaca en la carretera de Bayaguana, mientras se desplazaba en motocicleta.
En 2020, Wenceslao Paulino, de 40 años, murió cuando el automóvil en el que viajaba junto a Isaac Rodríguez, de 49 años, se vio involucrado en una colisión con una vaca próximo al Aeropuerto Internacional El Catey, en Samaná. Rodríguez resultó herido.
¿Qué establecen las leyes ?
La Ley 63-17 de Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial prohíbe que los propietarios o responsables permitan que sus animales permanezcan sueltos en las vías públicas.
El numeral 3 del artículo 63 establece que “los dueños o encargados de animales no permitirán que los mismos caminen sueltos, o queden al cuidado de niños menores de catorce (14) años de edad, pasten o sean amarrados a las orillas de las vías públicas o en cualquier otra parte de una servidumbre de paso”.
La violación de esta disposición contempla una multa equivalente a medio salario mínimo del sector público centralizado.
Asimismo, el artículo 226 establece que los propietarios de animales y quienes se sirvan de ellos deben vigilar que estos no deambulen por las vías públicas, pasten o sean amarrados en los bordes de las carreteras.
La inobservancia de esta disposición compromete la responsabilidad civil del propietario del animal y contempla una multa equivalente a un salario mínimo del sector público centralizado.
Nuevo Código Penal contempla penas por negligencia
El nuevo Código Penal dominicano también establece sanciones cuando una conducta imprudente o negligente provoca la muerte de otra persona.
El artículo 112, sobre los atentados culposos contra la vida, dispone que “quien por torpeza, imprudencia, inadvertencia o negligencia cause u ocasione la muerte a otro será sancionado con dos a tres años de prisión menor y multa de nueve a quince salarios mínimos del sector público”.
Su párrafo I agrega que “quien a sabiendas de las consecuencias que puedan derivar de su torpeza, imprudencia, inadvertencia, inobservancia o negligencia, provoque la muerte de una persona, será sancionada con la pena de prisión de tres a cinco años y multa de nueve a quince salarios mínimos del sector público”.
El Estado también tiene responsabilidad sobre los animales que deambulan
Por su parte, la Ley 248-12 sobre Protección Animal y Tenencia Responsable dispone que el Estado debe intervenir ante la presencia de animales sueltos en espacios públicos.
Su artículo 11 establece que es obligación del Estado, a través de la Policía Nacional o Municipal, en coordinación con el Ministerio de Salud Pública y los ayuntamientos o juntas municipales, recoger a todo animal con o sin dueño que deambule por áreas públicas, esté enfermo, perdido, abandonado o haya sido maltratado.
Pese a estos marcos legales, la reiteración de accidentes mortales muestra que la presencia de animales sueltos continúa representando un riesgo para conductores y pasajeros en las carreteras dominicanas y mantiene sobre la mesa las responsabilidades de sus propietarios y de las instituciones encargadas de hacer cumplir las disposiciones vigentes.
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