Santo Domingo.– Un televisor con un 50 % de descuento, una nevera a mitad de precio o un celular que parece estar más barato que nunca pueden resultar tentadores durante el Black Friday.
Sin embargo, detrás de algunas promociones podrían esconderse precios aumentados antes de la rebaja, descuentos calculados sobre valores de referencia poco realistas o condiciones que terminan reduciendo el ahorro.
Ante la llegada del Viernes Negro, que este año se celebrará el 27 de noviembre, los consumidores deben prestar atención no solo al porcentaje anunciado, sino también al precio que tenía el artículo semanas antes y a cuánto cuesta en otros establecimientos.
La preocupación tiene fundamento. Una investigación de la organización británica de consumidores Which?, publicada en 2025, encontró que los 175 productos analizados, anunciados durante el Black Friday de 2024, estuvieron al mismo precio o más baratos en algún momento de los seis meses anteriores o posteriores a esa jornada.
Pareja compara etiqueta y precio de un producto en supermercado ante posibles descuentos inflados por Black Friday
Aunque el estudio corresponde al mercado británico, evidencia por qué conviene revisar los precios antes de comprar.
En República Dominicana, el Instituto Nacional de Protección de los Derechos del Consumidor (Pro Consumidor) ha realizado operativos de vigilancia durante estas jornadas comerciales para comprobar que las ofertas anunciadas se correspondan con los precios y las condiciones informadas al público.
¿Cómo saber si un descuento es verdadero?
Una de las principales señales de alerta aparece cuando un producto muestra un precio anterior muy elevado y otro mucho menor, acompañado de un gran porcentaje de descuento. Aunque la promoción pueda parecer atractiva, eso no significa necesariamente que el comprador esté ahorrando la cantidad anunciada.
Por ejemplo, si una lavadora costaba RD$30,000 semanas antes del Black Friday y, poco antes de la promoción, su precio sube a RD$40,000 para luego anunciarse con un 25 % de descuento y venderse nuevamente a RD$30,000, el consumidor realmente no estaría ahorrando dinero frente al precio que tenía inicialmente.
Por eso, antes de dejarse llevar por los anuncios, es recomendable verificar dos aspectos:
Comparar precios: consultar el costo del mismo producto, marca y modelo en varias tiendas, tanto físicas como digitales.
Revisar el historial: guardar capturas de precios anteriores o utilizar herramientas de seguimiento para comprobar si realmente hubo una reducción.
En plataformas como Amazon existen funciones de consulta del historial de precios, mientras que servicios como Keepa permiten revisar variaciones registradas anteriormente. Estas herramientas pueden resultar útiles para compras internacionales, aunque sus datos no necesariamente abarcan las tiendas dominicanas.
También conviene revisar si el artículo anunciado corresponde exactamente al modelo que se busca. Dos televisores de la misma marca y tamaño pueden tener características diferentes, al igual que sucede con celulares, computadoras y electrodomésticos.
Otro elemento importante es calcular el ahorro real. Para hacerlo, basta con restar el precio de oferta al precio habitual comprobado del producto. Luego, esa diferencia se divide entre el precio habitual y se multiplica por 100 para obtener el porcentaje.
Si un electrodoméstico que regularmente cuesta RD$25,000 baja a RD$20,000, el ahorro será de RD$5,000, equivalente a un 20 %. Pero si el comercio anuncia una rebaja del 40 % utilizando un precio de referencia mayor, es importante comprobar de dónde sale ese porcentaje.
El consumidor también debe verificar si existen costos adicionales de envío, instalación, financiamiento o impuestos, así como las condiciones para obtener el descuento. Una promoción condicionada al uso de una tarjeta bancaria específica, por ejemplo, puede no estar disponible para todos los compradores.
¿Qué hacer si una tienda anuncia una oferta engañosa?
En República Dominicana, los consumidores están protegidos por la Ley General de Protección de los Derechos del Consumidor o Usuario, número 358-05, que establece obligaciones para los establecimientos comerciales y mecanismos para reclamar ante posibles irregularidades.
El artículo 88 de esta legislación dispone que la publicidad y las promociones deben ser veraces y prohíbe los mensajes que puedan inducir a engaño o confusión sobre las características, el precio y las condiciones de compra de un producto o servicio.
Asimismo, establece que las promociones deben precisar su período de vigencia, la cantidad de artículos disponibles, los precios y las condiciones de la oferta.
Esto significa que, si una tienda anuncia un artículo a determinado precio y luego pretende cobrar una cantidad diferente sin una justificación válida, el comprador puede reclamar.
Pro Consumidor recomienda conservar las facturas, capturas de pantalla, anuncios publicitarios y cualquier documento que demuestre las condiciones ofrecidas. Estos elementos pueden servir como pruebas si el establecimiento incumple lo anunciado.
En caso de alguna irregularidad, el consumidor puede presentar primero su reclamación ante el comercio y, si no obtiene una solución satisfactoria, acudir a Pro Consumidor, donde el trámite es gratuito.
La institución dispone de un formulario de denuncias y reclamaciones en su página oficial. También ofrece atención a través de los teléfonos 809-567-8555 y 809-200-8555, además de sus oficinas presenciales.
Para una reclamación individual, normalmente se requieren identificación personal, una descripción de lo sucedido y documentos que sustenten el caso. Si se trata de denunciar una práctica comercial irregular que afecta al público, es posible presentar una denuncia sin haber realizado una compra.
La institución señala que el proceso de reclamación puede incluir una conciliación entre el consumidor y el proveedor, con plazos de respuesta que generalmente oscilan entre 10 y 15 días laborables, según el trámite.
Más allá de las ofertas, especialistas y organizaciones de defensa del consumidor recomiendan evitar las compras impulsivas motivadas por mensajes como «últimas unidades», «solo por hoy» o «descuento exclusivo», especialmente cuando el comprador no ha tenido oportunidad de comparar alternativas.
«La clave durante el Black Friday no está únicamente en encontrar el porcentaje de descuento más alto, sino en comprobar cuánto se está pagando realmente, verificar las condiciones de compra y asegurarse de que el producto responde a una necesidad y al presupuesto disponible».
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