Santiago de los Caballeros. – El Ministerio Público afirmó que no existe evidencia de que alguno de los motoristas involucrados en la persecución del camionero Deivy Carlos Abreu Quezada resultara lesionado, pese a que la víctima impactó una motocicleta en un intento por evitar ser interceptado.
Según la solicitud de medida de coerción, el hecho ocurrió el 17 de abril de 2026, cuando Abreu Quezada, quien laboraba como chofer de un camión recolector de desechos sólidos, fue interceptado por varios individuos a bordo de motocicletas mientras transitaba por el sector Ensanche Bermúdez, en dirección a la Circunvalación Sur.
El documento señala que el imputado Johvanny de Jesús Metz Cruz (prófugo) colocó una motocicleta frente al camión con la intención de obligar al conductor a detenerse. Sin embargo, la víctima continuó la marcha y logró evadir el obstáculo. En ese contexto, el Ministerio Público precisó que “no hay evidencia de que ningún motorista fuera lesionado”.
La persecución se intensificó cuando otros implicados, identificados como Adony Antonio Ureña Ventura, Andrés Monclú González, Carlos Andrés Roa Morán, Miguel García Balbuena, Joanfry Joel Núñez, Kevin Francisco Metz Cruz y Juan Carlos Soto Ortiz, se sumaron en motocicletas, presuntamente con el objetivo de impedir que la víctima escapara.
Durante el incidente intervino el sargento Beylor Rodríguez Méndez, de la Policía Nacional, quien intentó mediar y auxiliar a la víctima. Abreu Quezada logró llegar hasta la entrada del Palacio de Justicia, donde, según el expediente, se encontraba herido y clamaba: “No me dejen desangrar, Dios mío, me interceptaron, me querían matar, fueron ellos quienes me siguieron, no me dejen morir”.
Posteriormente, fue asistido por una unidad del Sistema Nacional de Emergencias 911 y trasladado al Hospital Presidente Estrella Ureña, donde falleció mientras recibía atenciones médicas. El diagnóstico médico legal establece que murió a causa de una herida por arma blanca en el miembro inferior derecho.
En la escena, las autoridades recolectaron como evidencia un cuchillo tipo caza, color negro, de aproximadamente 12 pulgadas de longitud. Además, mediante levantamientos e investigaciones, se identificó la motocicleta utilizada por uno de los principales implicados.
El Ministerio Público también indica que, a través de videos del sistema 911 y grabaciones obtenidas de redes sociales, se pudo reconstruir la persecución que se extendió por varios minutos, evidenciando que los imputados actuaron de forma coordinada y con premeditación.
Asimismo, un testigo clave logró identificar a los acusados mediante reconocimiento, señalándolos como autores y coautores del crimen.
En virtud de las pruebas recolectadas, el órgano persecutor solicitó órdenes de arresto, las cuales fueron ejecutadas el 19 de abril de 2026 contra varios de los implicados, quienes fueron debidamente informados de sus derechos conforme a la ley.
El caso continúa en proceso judicial, mientras las autoridades profundizan las investigaciones sobre este hecho, que ha generado consternación en Santiago.
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