Ucrania volvió a ser blanco anoche de drones rusos. Las infraestructuras energéticas resultaron dañadas y cortes de electricidad de emergencia afectaron a varias regiones, entre ellas Kiev y Chernígov, donde más de 150.000 personas quedaron sin suministro.
Estos ataques se produjeron después de una de las peores jornadas vividas por la población ucraniana. Ayer, Rusia lanzó cerca de mil drones contra el país, lo que dejó siete muertos y más de cincuenta heridos.
“A una escala así, es casi la primera vez. No recuerdo bombardeos a plena luz del día con un número tan elevado de drones”, declaró a la AFP Yuri Ignat, portavoz de la Fuerza Aérea ucraniana, quien informó de “400 drones” registrados entre las 09:00 y las 16:00.
En un lapso de 25 horas, la Fuerza Aérea ucraniana contabilizó casi un millar de drones rusos lanzados contra el país. Los bombardeos causaron víctimas y daños a cientos de kilómetros del frente, donde combaten desde febrero de 2022 las tropas de Kiev y Moscú.
Dos personas murieron y otras cuatro resultaron heridas en la ciudad de Ivano-Frankivsk (oeste), indicó la jefa de la administración regional, Svitlana Onishchuk, quien precisó que una decena de edificios residenciales y una maternidad resultaron dañados.
Ucrania también fue golpeada en el corazón de su patrimonio cultural: la ciudad de Leópolis, cuyo centro histórico está inscrito en el Patrimonio Mundial de la UNESCO, resultó afectada. La iglesia y el monasterio de los Bernardinos, cuya construcción se remonta a 1600, se incendiaron tras un ataque con drones.
Según el presidente Volodímir Zelenski, estos últimos ataques demuestran que Rusia no tiene intención de detener su agresión.
Un dron procedente del espacio aéreo ruso impactó contra la chimenea de una central eléctrica en Estonia, informó el miércoles el servicio de seguridad interior (ISS) del país báltico.
“Un dron golpeó la chimenea de la central eléctrica de Auvere, en Estonia. Nadie resultó herido”, indicó el servicio en un comunicado, y agregó que el aparato entró en el espacio aéreo estonio desde Rusia.
La investigación, supervisada por la Fiscalía General del país báltico, fue encomendada al ISS, una agencia dependiente del Ministerio del Interior. La central de Auvere, operada por el grupo Enefit Power, se ubica en el noreste de Estonia, cerca de la ciudad fronteriza de Narva.
Las autoridades estonias no precisaron si el dron era ruso o ucraniano, aunque recordaron que Ucrania ha lanzado ataques nocturnos contra territorio ruso, en particular contra el puerto de Ust-Luga, en el golfo de Finlandia.
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