El presidente de Colombia, Gustavo Petro, informó este martes que el Gobierno de Estados Unidos le reactivó su visa hasta el final de su mandato, que concluirá el próximo 7 de agosto.
«Mi visa hacia EE.UU., como presidente, me fue devuelta hasta el final del mandato. Después realmente no necesito visa», manifestó el mandatario en su cuenta de X.
El jefe de Estado también expresó su expectativa de que su nombre sea retirado de la llamada “lista”, en referencia a su inclusión en el registro de la Oficina de Control de Activos Extranjeros, conocido como la ‘Lista Clinton’, tras acusaciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien lo señaló como un supuesto «líder del narcotráfico».
Revocación de la visa y polémica internacional
En septiembre de 2025, Estados Unidos revocó la visa a Petro luego de su participación en un evento en Nueva York, en el marco de la Asamblea General de la ONU, donde instó a militares estadounidenses a desobedecer órdenes relacionadas con la guerra en Gaza.
El Departamento de Estado de Estados Unidos calificó esas declaraciones como «imprudentes e incendiarias», argumentando que el mandatario colombiano promovía la desobediencia y la violencia, lo que justificó la cancelación del visado.
Crisis diplomática y tensiones bilaterales
A pesar de la revocatoria, Washington otorgó a Petro un permiso temporal para ingresar al país y sostener una reunión con Trump el pasado 3 de febrero en la capital estadounidense, en un intento por recomponer las relaciones bilaterales.
Durante esa semana, el mandatario colombiano participó en diversos encuentros oficiales. Posteriormente, el 6 de marzo, viajó nuevamente a Estados Unidos para asistir en Chicago a las honras fúnebres del líder religioso Jesse Jackson.
Lucha antidrogas y sanciones
Las relaciones entre Bogotá y Washington han estado marcadas por tensiones desde enero de 2025, tras el inicio del segundo mandato de Trump, lo que abrió una etapa de fuertes desacuerdos con el Gobierno colombiano.
La primera crisis surgió cuando Petro se negó a recibir vuelos militares con ciudadanos colombianos deportados, alegando condiciones inhumanas. En respuesta, Trump amenazó con imponer aranceles y sanciones económicas.
Las diferencias se profundizaron en torno a la lucha antidrogas, derivando en la descertificación de Colombia por parte de Estados Unidos y en sanciones contra funcionarios colombianos, incluido el propio presidente.
Intentos de recomposición diplomática
La tensión comenzó a disminuir tras una llamada entre Petro y Trump a principios de enero, lo que dio paso a reuniones de alto nivel y al encuentro bilateral del 3 de febrero, marcando un intento de restablecer el diálogo entre ambos gobiernos.
EL NUEVO DIARIO
