El balance de víctimas en Irán ha alcanzado un punto crítico , ya que según denuncias de activistas y organizaciones de derechos humanos, la represión estatal contra el levantamiento nacional iniciado hace dos semanas ha dejado ya un saldo de al menos 538 muertos y más de 10.000 detenciones arbitrarias.
Las calles de Teherán y de otras 190 ciudades se han convertido en escenarios de enfrentamientos violentos. A pesar del despliegue masivo de la Guardia Revolucionaria, la población continúa desafiando el estado de sitio.
La parálisis es casi total: el Gran Bazar de la capital permanece cerrado por huelgas masivas, mientras el gobierno mantiene un apagón informativo mediante cortes totales de internet para ocultar la magnitud de la matanza.
El detonante de esta violencia fue el colapso definitivo del rial iraní a finales de diciembre de 2025.
Lo que comenzó como una protesta por el hambre y la hiperinflación ha mutado rápidamente en una demanda masiva por el fin del régimen teocrático del Líder Supremo Alí Jamenei.
El presidente Masoud Pezeshkian, en un intento por calmar las aguas, ha prometido reformas económicas de emergencia, pero al mismo tiempo ha endurecido su discurso acusando a potencias extranjeras de instigar el caos.
Tambores de guerra
La crisis interna en Irán amenaza con escalar a un conflicto regional. El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha intensificado su apoyo a los manifestantes, llegando a amenazar con ataques militares directos si la represión no cesa.
Por su parte, el ejército iraní emitió un ultimátum, advirtiendo que cualquier intervención extranjera resultará en bombardeos a bases estadounidenses en la región y a objetivos estratégicos en Israel.
La sociedad desafía la represión del Gobierno
El régimen de Teherán se encuentra debilitado, luchando en dos frentes (contra su población de 100 millones de personas y una posible intervención por parte de los Estados Unidos). A pesar de la represión brutal y de que más de 500 personas han muerto, la sociedad ha superado el miedo y parece estar resuelta a mantener las protestas hasta lograr sus demandas.
EL CARIBE
