- La ofensiva comenzó el 28 de febrero y ya supera los 1,230 muertos en Irán
Estados Unidos e Israel lanzaron ataques aéreos coordinados contra la República Islámica de Irán el sábado 28 de febrero, en lo que el Pentágono denominó «Operación Furia Épica» (Operation Epic Fury). Los bombardeos han alcanzado instalaciones nucleares, bases de misiles, astilleros navales y sedes gubernamentales en Teherán y otras ciudades.
Según la BBC, los ataques han destruido sitios clave del gobierno iraní y la cifra de muertos supera las 1230, de acuerdo con la Media Luna Roja iraní. Entre las víctimas confirmadas se encuentra el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, y altos funcionarios del gobierno. Un bombardeo contra un complejo militar en la ciudad de Minab impactó también una escuela primaria, causando la muerte de al menos 165 personas, muchas de ellas niñas, según reportó NPR con imágenes satelitales verificadas.
Israel afirmó que la coalición controla «casi todo el espacio aéreo iraní» y que las capacidades militares de Teherán han sido severamente degradadas. El secretario de Defensa de EE.UU., Pete Hegseth, estimó que la guerra podría durar hasta ocho semanas, el doble de lo que Trump anticipó inicialmente.
- Irán responde con misiles contra Israel, bases de EE.UU. y países del Golfo
La República Islámica de Irán no se ha limitado a absorber los golpes. Teherán lanzó cientos de misiles balísticos y drones contra Israel y contra bases militares estadounidenses en Baréin, Catar y Emiratos Árabes Unidos, alcanzando también infraestructura civil y energética en esos países.
Según la BBC, los Estados del Golfo Pérsico se encuentran «en primera línea» del conflicto y están furiosos: «Todas las líneas rojas han sido cruzadas», declararon fuentes diplomáticas de la región. Escombros de un misil interceptado provocaron un incendio en el puerto de Jebel Ali, en Dubái.
Hezbolá, desde el Líbano, también lanzó cohetes contra territorio israelí por segundo día consecutivo, desafiando las restricciones impuestas por Beirut.
Analistas del Institute for the Study of War (ISW) señalan que, aunque la tasa diaria de lanzamientos de misiles balísticos iraníes está disminuyendo —probablemente por la destrucción de sus instalaciones de producción y almacenamiento—, la estrategia de Teherán apunta a elevar el costo del conflicto para forzar un eventual alto al fuego.
- El programa nuclear iraní, en el centro del debate: la OIEA contradice a Trump
El presidente Trump justificó la ofensiva argumentando que Irán estaba a punto de obtener armas nucleares. Sin embargo, el director general de la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, declaró públicamente que «no hay evidencia de que Irán esté construyendo una bomba nuclear», aunque advirtió que el gran arsenal de uranio enriquecido a niveles cercanos al grado militar y la negativa de Teherán a permitir inspecciones completas son «motivo de seria preocupación».
La OIEA confirmó que las entradas a la planta subterránea de enriquecimiento de Natanz fueron bombardeadas como parte de la campaña conjunta, según Reuters. Un informe confidencial del organismo, fechado el 27 de febrero, ya había alertado que no puede verificar si Irán suspendió todas sus actividades de enriquecimiento ni conoce la ubicación exacta de todo su arsenal de uranio enriquecido.
El sitio FactCheck.org cuestionó las afirmaciones de Trump sobre la capacidad misilística iraní de alcanzar territorio estadounidense, señalando que expertos en control de armas disputan esa tesis.
- El Estrecho de Ormuz está cerrado y el petróleo se dispara: el mundo siente el golpe
Quizás la consecuencia más inmediata para la economía global —y para países importadores de energía como República Dominicana— es el cierre efectivo del Estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% del crudo y gas natural del mundo.
Irán declaró el estrecho cerrado y amenazó con abrir fuego contra cualquier embarcación que intente cruzarlo. Según NPR, Teherán logró el bloqueo no con su armada, sino con drones baratos que ahuyentaron el tráfico marítimo. Al menos cinco petroleros han sido atacados.
Las consecuencias ya se sienten:
El crudo Brent superó los 85 dólares por barril, su nivel más alto desde julio de 2024, según la BBC.
Los precios del gas en Europa alcanzaron máximos de tres años.
Irak recortó su producción en 1,5 millones de barriles diarios por problemas de almacenamiento y exportación.
Las bolsas de EE.UU., Europa y Asia registraron fuertes caídas.
Analistas advierten que el barril podría alcanzar los 100 dólares y compararon la situación con la crisis petrolera de 1973, pero "tres veces mayor en escala".
- El debate político se intensifica: el Senado de EE.UU. no logra frenar a Trump y Europa se divide
En el frente político, el Senado de EE.UU. rechazó por 53-47 una resolución bipartidista que buscaba limitar los poderes de guerra de Trump y exigir autorización del Congreso para continuar las operaciones militares, según la BBC. La mayoría republicana bloqueó la medida, aunque algunos senadores advirtieron que podrían cambiar de posición si el conflicto se expande.
En el Consejo de Seguridad de la ONU, China y Rusia condenaron la ofensiva como «descarada», según reportó Acento. Europa, por su parte, no logra hablar con una sola voz: mientras algunos líderes respaldan parcialmente la acción, otros —como el primer ministro británico Keir Starmer— se negaron inicialmente a permitir el uso de bases británicas para ataques ofensivos, lo que le valió críticas de Trump, quien dijo que Starmer «no es ningún Winston Churchill».
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, según BBC, ve en esta guerra una oportunidad para consolidar su legado político de cara a las elecciones, aunque analistas advierten que los intereses de Washington y Tel Aviv podrían divergir a medida que el conflicto se prolongue.
ACENTO
