Las empresas distribuidoras de electricidad compraron en julio de 2026 un volumen de energía considerablemente mayor al registrado tres años antes, pero ese crecimiento no ha estado acompañado por una reducción de las pérdidas. Por el contrario, la proporción de energía comprada que no fue facturada pasó de 35.2 % en julio de 2023 a 39.2 % en julio de este año.
Los datos de los boletines oficiales de distribución y comercialización de energía muestran que en ese período también aumentaron la cartera de clientes, la energía facturada y los cobros. Sin embargo, algunos de los indicadores utilizados para medir la recuperación de la energía y del dinero muestran un comportamiento menos favorable.
En julio de 2023, las Empresas Distribuidoras de Electricidad (EDE) compraron 1,796.6 gigavatios-hora (GWh) y tres años después, la compra llegó a 2,132.0 GWh, lo que quiere decir que se produjo un aumento de 335.4 GWh, equivalente a 18.7 %. Si se mira la forma en que las distribuidoras adquirieron la electricidad, en julio de 2023, por ejemplo, un total de 1,231.9 GWh fueron comprados mediante contratos y 564.7 GWh en el mercado spot (a precios del momento). Para julio de 2026, las compras bajo contrato alcanzaron 1,949.1 GWh, mientras que las del mercado spot se situaron en 182.9 GWh.
Las cifras del Ministerio de Energía y Minas indican que el mayor volumen adquirido tuvo un costo superior. La factura por compra de energía pasó de US$286.0 millones en julio de 2023 a US$317.7 millones en julio de 2026, un aumento de US$31.7 millones, equivalente a 11.1 %.
Una cosa no quita la otra
El precio medio de compra bajó de 15.92 centavos de dólar por kilovatio-hora en julio de 2023 a 14.90 centavos en julio de 2026, una reducción de alrededor de 6.4 %.
La diferencia muestra que el incremento de la factura estuvo acompañado por un mayor volumen adquirido y aunque el precio promedio de compra fue menor, las distribuidoras adquirieron 335.4 GWh adicionales frente a julio de 2023. En el lado de la venta también se observa crecimiento. La energía facturada pasó de 1,107.6 GWh en julio de 2023 a 1,206.5 GWh en julio de 2026, un incremento de 98.9 GWh, equivalente a 8.9 %.
En términos monetarios, la facturación por venta de energía pasó de US$198.8 millones a US$213.3 millones, para un aumento de US$14.5 millones, equivalente a 7.3 %.
Los cobros por venta de energía también crecieron. En julio de 2023 fueron de 1,016.7 GWh y en julio de 2026 alcanzaron 1,129.4 GWh, un incremento de 112.7 GWh o 11.1 %. En dinero, los cobros pasaron de US$182.7 millones a US$201.6 millones, para un aumento de 10.3 %.
Es decir, las distribuidoras están facturando y cobrando más que hace tres años. El problema aparece al observar cuánto de la energía comprada logra llegar al proceso de facturación.
Las pérdidas de energía eran de 35.2 % en julio de 2023. Para julio de 2026 subieron a 39.2 %, un aumento de cuatro puntos porcentuales. En términos relativos, el indicador es aproximadamente 11.4 % mayor que el de 2023.
Ese comportamiento tiene una consecuencia directa. Es que de toda la energía que las EDE compran, una proporción mayor no termina siendo facturada.
. El índice de recuperación de energía (ERI), que mide la proporción de energía cobrada respecto a la comprada, pasó de 62.1 % en julio de 2023 a 57.7 % en julio de 2026, una reducción de 4.4 puntos porcentuales.
El índice de recuperación de efectivo (CRI) bajó de 61.9 % a 58.0 %, mientras que el índice de cobranza se mantuvo prácticamente estable. Fue 95.6 % en 2023 frente a 95.4 % en 2026.
Lo que no llega a verse
A juzgar por la data, el problema no puede resumirse simplemente en que las distribuidoras estén cobrando mucho peor a los clientes que facturan, porque la relación entre cobros y facturación se mantiene en un nivel elevado. La dificultad aparece también en la cantidad de energía que logra convertirse en energía facturada y recuperada.
En los tres años revisados por elCaribe los clientes activos pasaron de 3,071,039 en julio de 2023 a 3,324,501 en julio de 2026, un aumento de 253,462, equivalente a 8.3%. Los clientes facturados aumentaron de 2,870,256 a 3,023,984, para un crecimiento de 153,728 usuarios, equivalente a 5.4 %. Los clientes cobrados pasaron de 2,361,415 a 2,527,199, un aumento de 165,784, equivalente a 7.0 %.
En julio de 2023, los clientes telemedidos representaban 49.4 % de los facturados, mientras que en 2026 alcanzaron 60.3 %. Los medidores análogos, que representaban 50.6 % en 2023, bajaron a 39.7 %. El avance de la telemedición constituye uno de los cambios visibles en la operación de las distribuidoras. Sin embargo, los números generales muestran que ese proceso todavía no se ha reflejado en una reducción de las pérdidas del sistema.
Cuentas financieras de las EDE.
En el período acumulado de enero a julio de 2023, el balance comercial reportado fue de US$480.1 millones. A julio de 2026, el balance comercial alcanzó US$688.4 millones. El balance corriente pasó de US$712.8 millones en enero-julio de 2023 a US$965.1 millones a julio de 2026, mientras que el balance global pasó de US$810.5 millones a US$1,098.3 millones.
En los tres casos, los montos de 2026 son superiores a los registrados tres años antes. El balance comercial es unos US$208.3 millones mayor; el corriente, US$252.3 millones; y el global, US$287.8 millones. El boletín de 2026 atribuye el aumento del déficit comercial principalmente al crecimiento de los gastos de compra de energía. Para el balance corriente también señala mayores gastos de compra y gastos operativos.
El deterioro financiero de las distribuidoras ocurre mientras el volumen de energía adquirido y la cantidad de clientes han aumentado. En ese período, además, el margen entre el precio medio de compra y el precio medio de venta se amplió. En julio de 2023 la diferencia era de 2.03 centavos de dólar por kWh, al comparar los precios de 15.92 centavos de compra y 17.95 de venta. En julio de 2026 llegó a 2.78 centavos, una diferencia de alrededor de 37 %.
Pero esa mayor diferencia entre los precios promedio tampoco elimina el problema de fondo. Las pérdidas representan una proporción más alta de la energía adquirida y los indicadores de recuperación son menores que en 2023.
Una mirada más cercana al tema; 2026 vs el 2026
De acuerdo con las informaciones del Ministerio de Energía y Minas (pueden verse en su portal de internet), en julio 2026 el precio medio de compra de energía fue de 14.90 centavos de dólar por kWh, lo que representó un aumento de 1.9% con relación a julio 2025. Por otro lado, las empresas distribuidoras de electricidad, es decir, Edesur, Edenorte y Edeeste, pasaron de 8,270 empleados en julio de 2023 a 7,777 en julio de 2026, una reducción de 493 trabajadores, equivalente a cerca de 6 %.
En cambio, el salario promedio aumentó de US$988.0 a US$1,561.4, un incremento de US$573.4, equivalente a 58 por ciento
Sacrificio
El déficit operacional de las EDE es cubierto por el Gobierno. En julio de 2026, los subsidios sumaron US$1,126.9 millones.
EL CARIBE
