Las tres principales confederaciones sindicales del país, CASC, CNTD y CNUS, endurecieron su postura de rechazo al proyecto de reforma laboral.
Los gremios solicitaron al presidente Luis Abinader que retire el proyecto, con el argumento de que el empresariado insiste en eliminar la figura de la cesantía laboral.
Un llamado al respeto del acuerdo tripartito
Los sindicatos denuncian que retornar el informe a comisión representa una “táctica dilatoria” que desconoce el trabajo realizado previamente por los legisladores.
De acuerdo con los voceros sindicales, esta maniobra pone en duda el compromiso del Estado con los derechos de los trabajadores y contraviene el consenso alcanzado tras años de diálogo tripartito.
“De ninguna manera la dirigencia sindical puede comprometer el futuro de los hombres y mujeres jóvenes que inciden como fuerza laboral mayoritaria en nuestra nación”, manifestó Rafael Pepe Abreu, presidente del CNUS.
Asimismo, las centrales señalan que este proceder discrimina su representación en el diálogo social y viola las disposiciones concertadas, específicamente citando el Convenio 144 de la OIT sobre la representación de las organizaciones de trabajadores.
El costo estratégico para el empresariado
Desde el análisis de la dirigencia sindical, la opción de mantener el Código de 1992 no perjudica a los trabajadores, quienes conservarían la cesantía intacta.
Por el contrario, Abreu sostiene que esta decisión afectaría principalmente al sector empresarial, debido a que perderían los beneficios administrativos y procedimentales que los sindicatos habían cedido en pos del diálogo. Entre los puntos que el empresariado dejaría de obtener se incluye la flexibilización de la jornada laboral, un aspecto que había sido objeto de concesión por parte de los trabajadores.
La implementación de mejoras en la celeridad procesal y la optimización de los sistemas de conciliación, debilidades del código actual que el sector empleador había solicitado corregir.
Próximos pasos: entrega formal
Sobre el camino a seguir, los representantes sindicales indicaron que, en los próximos días, las confederaciones realizarán la entrega formal de una comunicación dirigida al Ejecutivo, ratificando la solicitud oficial de retiro del proyecto legislativo.
Los líderes sindicales advierten que, ante la falta de cumplimiento de los acuerdos, prefieren el retiro total de la pieza antes que comprometer el futuro de la fuerza laboral dominicana. Líneas rojas y rechazo a modificaciones
Pepe Abreu, fue enfático al señalar que el sector laboral no participará en un nuevo diálogo que pretenda abordar la cesantía laboral en ninguna de sus vertientes. “La pregunta es a qué irían ellos a un diálogo donde de antemano queda anticipado que el tema fundamental de ellos es qué lo motivó a él a pedir tal reforma no va a tocarse”.
Las centrales sindicales mantienen una postura firme contra la modificación del artículo 86, que establece el astreinte como garantía para el cumplimiento del pago de la cesantía en un plazo de 10 días y la pretensión de extender los contratos de aprendizaje a seis meses, medida que los sindicatos califican como una “devaluación de derechos” que favorecería la precarización laboral y la exclusión de la seguridad social de la juventud.
Quieren que Abinader oriente legisladores PRM
Asimismo, llamaron al presidente Abinader, instándolo a que incida ante los legisladores de su partido para que detengan la tramitación del proyecto en el Congreso Nacional.
Los sindicalistas cuestionaron la viabilidad de sentarse a negociar cuando el Poder Ejecutivo ya ha adelantado que la cesantía no está en la agenda.
Entienden que acudir a un proceso donde el tema fundamental del sector empresarial queda excluido de antemano carece de sentido estratégico para ellos, por lo que las centrales sindicales prefieren esperar un tiempo prudente antes de tomar nuevas acciones.
Explicaron que, al insistir exclusivamente en la cesantía, el sector empleador descuida los aspectos de flexibilidad en la jornada laboral, la celeridad procesal y los sistemas de conciliación que ya se les habían concedido en la mesa de diálogo. Argumentan que, ante la presión de intereses sectoriales que buscan alterar los acuerdos previos, la opción más responsable para la dirigencia sindical es el retiro definitivo de la reforma, priorizando la estabilidad de los derechos laborales por encima de una pieza legislativa que, bajo las condiciones actuales, no cuenta con el respaldo de las organizaciones.
EL CARIBE
