Estados Unidos acusó ayer, viernes, a políticos “corruptos” de Haití de utilizar las bandas criminales armadas para sembrar el caos en el país, que entre enero y noviembre del año pasado registró más de 8,100 asesinatos en medio de una de las peores crisis de su historia.
En un comunicado, la embajada estadounidense en Haití apuntó que “la inestabilidad crónica” en Haití “no es consecuencia de ninguna deficiencia del carácter, la cultura o la Constitución haitiana».
Esta inestabilidad se debe, de acuerdo con Estados Unidos, a “los políticos haitianos corruptos que utilizan pandillas y otros grupos armados para sembrar el caos en las calles y luego exigen un papel en el gobierno alegando que son capaces de reducir el desorden que ellos mismos han provocado».
Para el país norteamericano, “solo se podrá alcanzar una estabilidad duradera cuando los dirigentes políticos obtengan su legitimidad del apoyo de los votantes, y no de su capacidad para sembrar el caos».
En este contexto, expresó su apoyo “indefectible” a la estabilidad y la seguridad en Haití, así como al primer ministro, Alix Didier Fils-Aimé, después de que cinco de los siete miembros del Consejo Presidencial de Transición (CPT), cuyo mandato vence el próximo 7 de febrero, pidieran la renuncia del funcionario.
Este viernes el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, mantuvo una conversación telefónica con Fils-Aimé, a quien expresó su respaldo al frente del Gobierno y recordó que el CPT deberá disolverse el próximo 7 de febrero.
El CPT anunció este viernes que puso en marcha el proceso de destitución del primer ministro, Alix Didier Fils-Aimé.
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